21.8.15

EL CENTRO CULTURAL KIRCHNER (CCK)


Lo primero que pensé cuando entré fue que me había teletransportado a Berlín. Recuerdo haber visto edificios modernos y amplios como este allá. Me gusta mucho la mezcla de lo antiguo y lo moderno.

El Centro Cultural Kirchner se divide en dos: la parte noble y la parte industrial. La parte noble es lo que se restauró del Palacio de Correos, de principios de 1900; y la parte industrial es todo lo que se hizo de cero en estos últimos años. 


En mi visita recorrimos primero la Sala Argentina, una de las dos salas para orquestas. Esta es la más chica, y es solo para música de cámara. No podía creer el tamaño, la estética y lo que debe sonar al estar bien acustizada. No pude sacar fotos.

La otra sala, la que se lleva toda la atención, es La Ballena Azul. Esta es la más grande, y está preparada para sinfónicas. Tiene un órgano tubular en el que espero que suene "In a Gadda Da Vida" algún día. (No puedo parar con las referencias a Los Simpsons, perdón.)
La Ballena Azul es la estructura más grande que se ve adentro del edificio, y es no es del todo azul.


Tampoco es del todo ballena.





La estructura sobre La Ballena Azul es La Gran Lámpara, a la que se entra por el sexto piso. Por dentro son salas para exposiciones. En este momento está cambiando la grilla, y se están preparando las próximas muestras. Vale la pena entrar a la página a ver qué hay de nuevo en cada uno de los nueve pisos.
 

 Las muestras estables son la Sala Néstor Kirchner, en la que se le rinde homenaje; la Sala Eva Perón, que ya verás por qué es mi preferida; y cosas clave para ver son la Cúpula, las vistas desde cualquier parte del edificio, y la planta baja.

¿Por qué la Sala Eva Perón es mi preferida? Mirá.


Esto solía ser el despacho del director del Correo, y en 1946 se la cedió a Evita para empezar a trabajar con la fundación. Esa montaña de cartas representa la cantidad de cartas que recibía de la gente de la fundación. Todo lo que está exhibido es réplica, menos los muebles y el salón en sí. Hay juguetes que son los que regalaba a los niños, la sidra y pan dulce de fin de año, y réplica de los documentos que tenía en su escritorio. No tengo foto del escritorio que usaba Evita porque se llena de gente, pero pueden pasar a verlo.  Vale la pena quedarse un rato mirando los detalles.
De fondo se escuchan conversaciones entre Evita y la gente, donde le hacen pedidos.



La muñeca Cachirla. Según me cuentan, era negra para mostrar igualdad, pero la muñeca blanca no llevaba ropa de trabajo...


La vista

Otra cosa que me gusta mucho es la vista desde esta sala, y desde los baños también.

Sí. Esta es la vista desde el baño. Envidia.

Y las escaleras antiguas.



 
 

También hay escaleras mecánicas y ascensores, pero bleh.


La Cúpula


La Cúpula tiene una vista increíble. Hace tiempo vi una nota sobre los miradores de la ciudad en la que incluían al CCK. Lo mencioné en "Buenos Aires desde arriba". Resulta que todavía no se habilitó el mirador 360°, pero si vas a un show con entrada en la Cúpula, vas a poder ver igual para afuera.
Mientras tanto, así se ve en un día nublado.



Y desde el quinto piso se ve así:


    

Mailart

En el segundo piso está la muestra de arte y correo, "mailart". Me llamó la atención el nombre, porque el arquitecto que diseñó el edificio del Correo al principio, en 1880, fue Norbert Maillart. Cuando hice la visita guiada del Palacio de Justicia (Tribunales), la guía nos contó que él había diseñado el edificio, y también el Colegio Nacional Buenos Aires. Las arañas de iluminación de Tribunales son originales francesas de esa época, y la madera también. Supongo que las de la Sala Eva Perón también.

Un poco de "Arte y Correo".

Reloj original de 1940
 




  
Salón de los Escudos

En el segundo piso está el Salón de los Escudos, donde se estuvo haciendo la muestra de Sophie Calle sobre las muchas formas de interpretar una carta que recibió. Este salón está en el área noble, por lo que es parte de la estructura original del antiguo palacio.








Planta baja

Y, por último, lo primero que ves cuando entrás y lo último que ves al salir.






Espero que aprovechen este espacio cultural que es gratis, sin importar las ideas políticas que tenga cada uno, porque no se trata de eso. El CCK abre de jueves a domingos de 14 a 20 horas, y a veces hay eventos los demás días. También hay visitas guiadas de viernes a domingos de 14 a 18. Para reservar entradas para la visita hay que estar un rato antes, tipo 13.30.

¡Gracias por leer! 

Canderlust

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Entrá acá para ver el post anterior: Todo lo que tenés que saber sobre los tragos sin alcohol.




8.8.15

TODO LO QUE TENÉS QUE SABER SOBRE LOS TRAGOS SIN ALCOHOL

 Captura de la película Death Proof

Estos últimos años viví respondiendo esta pregunta: "¿Para qué vas a un bar si no vas a tomar alcohol?".

Voy a un bar por muchas razones que no incluyen tomar alcohol. No me gusta el alcohol. Probé de varias maneras y no me gusta. 

Me gusta mucho más ir a un bar que a un boliche, y no todos ofrecen opciones para los que no tomamos alcohol. No soy la única, créalo o no. Hay mucha gente que no toma porque no quiere, porque no puede, porque está tomando antibióticos, porque le cae mal, porque tiene que manejar esa noche, etcéteras.
Debería haber una opción para toda esa gente. La única opción que encontrás en la mayoría de lugares es una gaseosa o agua (que cuestan lo mismo), y como muuuuucho, licuado. Pero los licuados ni siquiera son naturales. Muchas veces los hacen con pulpa, que es puro azúcar y horrible. Después de tanto pedir licuados y llevarme decepciones, aprendí a preguntar si los hacen con fruta natural o no.

Hay muchos tragos sin alcohol que podríamos agregar a la carta, pero lo más fácil que podés hacer si no querés pensar, como dueño/gerente de un bar o restaurant, es ofrecer la opción "sin alcohol" de cualquiera de tus tragos. Si pido un mojito, en vez de ponerle ron, ponele Sprite. Es súper simple, y muchas veces te miran con cara de "¿Qué? No entiendo. ¿Cómo sin ron?". Te estoy ahorrando plata, y lo único que pido es Sprite con onda para no tomar lo mismo de siempre. 

The Oldest fue el primer bar que no me miró raro cuando pedí un "mojito virgen frozen". La camarera lo anotó, y al rato me trajo esta bestialidad llena de hielo picado (mi perdición), con un aroma a jardín recién cortado. Perfecto mojito frozen sin alcohol.


 
Y adiviná qué consiguieron al ofrecer este trago: una clienta contenta que piensa volver, y que lo recomienda siempre a sus amigos (¡y ahora, lectores!).
La primera vez que lo pedí me lo cobraron igual que el trago normal. La segunda vez que lo pedí me lo cobraron menos, porque descontaron el ron.

Me gusta The Oldest porque te dan pochoclo con la bebida, como ya mencioné en el post sobre Cómo engordar en Buenos Aires; por sus hamburguesas, y sobre todo por los tragos. Según me cuentan, los que tienen alcohol también están bien preparados.
Otras opciones sin alcohol incluyen licuados, milkshakes (batidos de helado y leche), y "ice cream float": gaseosa con helado. Nunca lo pedí, pero me sorprendió cuando lo vi en el menú por primera vez.


Licuado de frutilla
  
Milkshake de chocolate 



Hay lugares que ofrecen té frío y no son bares. Me gustó el té frío con limón de Dean&Denny's, y el Tealosophy de Pani.



 


 Friday's ofrece slushies como estos:



Y el restaurant Delhi Masala, de comida hindú en San Telmo, ofrece estos licuados con yogur y frutas que son una delicia.


Volviendo a los bares, en El Imaginario, en Almagro, hacen licuados con fruta de verdad. También te podés pedir un submarino a las 2 AM. ¿Por qué no? Ya fue brindar con cerveza.


El restaurant Miyako, en Flores, me la peleó un poco, pero me terminaron sirviendo el mojito de maracuyá sin alcohol, y estuvo excelente. Ojalá fuera fácil de encontrar en más lugares. (¡Y con azúcar en el borde, mejor presentación!)


Lupita debe ser el restaurant de comida mexicana que más me gusta, y no me extrañaría que sea por la cantidad de cosas que puedo pedir sin alcohol. La margarita es un clásico, pero también tenés seis sabores de limonada para elegir. Antes de que pusieran tantas limonadas, pedía caipiroska de maracuyá sin alcohol y nunca me la negaron.

Zanahoria y maracuyá / Mandarina y jengibre

María Félix es otro restaurant mexicano que tiene muchas bebidas, de las cuales solo pude probar la limonada de menta y jengibre que me pareció re bien hecha, y suficientemente dulce. Hay aguas saborizadas caseras que me dejaron con intriga. Será la próxima.




No podía no agregar al Hard Rock Café, cuando tienen tantos tragos ricos (¡y 2x1 hasta las 9!). Sin alcohol podés pedir el Mango Berry Cooler; Berrilicious con arándanos que te dejan la boca azul; Wildberry Smoothie, o Strawberry Basil Lemonade (que a veces les sale ácido y me encanta. Súper fresco).
El trago gigante de más abajo es Groupie Grind, con mango, mix de piña colada y frutillas. Frozen, lleno de hielo. Hay que tener cuidado porque si no tomás rápido te rebalsa.

2x1 de Mango Berry Cooler

Mango Berry Cooler y Berrilicious
Groupie Grind
 
Como notarás, la mayoría de mis fotos son de restaurantes, porque conozco muy poquitos bares que ofrezcan cosas sin alcohol. Aprovechá el finde, y si te inspiraste, fijate qué ofrece el lugar donde estás.

Es muy divertido que a veces me dicen "me acordé lo que decías de los tragos sin alcohol, y te entendí completamente cuando mi amigo no podía tomar por x razón, y no sabía qué pedir".

Las opciones sin alcohol son importantes para los que no tomamos y no nos conformamos fácil. 

Si decidís no salir y te gustan los tragos frutales, podés buscar en internet las mil recetas que hay para hacer limonadas o jugos, o podés tirar varias frutas en una jarra, ponerle azúcar al borde de los vasos, una rodaja de limón/frutilla/lima/kiwi, y hacer tu propio "Boogie Navideño". Así llamé a este trago porque fue un éxito en Navidad. Es básicamente pomelo, arándanos, frambuesas, limón, Sprite, soda si no lo querés tan dulce, y cualquier otra cosa que tengas por ahí. Podés tomarte tu tiempo y pisar la fruta en un mortero, ponerle azúcar y dejarla un rato, o tirar todo y mezclar.
Para ponerle azúcar en el borde de los vasos: en un plato playo chico ponés jugo de limón, y en otro igual, azúcar. Mojás el borde del vaso en el limón, y después lo pasás por el azúcar. Con limón queda más firme que con agua.




¡Gracias por leer!

Canderlust

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